
El cantante del grupo Metallica, James Hetfield, llegó a Madrid, y una de las cosas que primero pidió era probrar nuestro jamón, había oído hablar de las excelencias de esta joya gastronómica y dijo, no me puedo ir de España sin comer jamón, y quedo tan encantado que quería llevarse uno a Los Ángeles. "Le comentamos", cuenta Fernando Delgado, de la discográfica que acompañó al grupo, "que lo más sensato era filetearlo, para así no tener problemas en la aduana. Pero insistía: 'Quiero la pata entera'. No hubo forma de hacerle entrar en razón" quería el jamón entero.
Fue a El Corte Inglés, se compró un gran jamón por 500 euros y lo metió en la funda de su guitarra. Delgado: "Iba camino del avión con la funda en la mano. Y dijo:
-¿Tú crees que alguien va a registrar la funda del guitarrista de Metallica?".
¡Nadie registro la funda de la guitarra!
Pero me pregunto una cosa, ¿sabia cortar el jamón como dios manda, en virutas?
Me temo que no jaja.




























